consumo congelador en casa

El congelador se ha convertido en un electrodoméstico indispensable para la conservación de alimentos a largo plazo, siendo el protagonista de las cocinas modernas. La reducción de la temperatura hasta un mínimo de -18 grados permite que los alimentos conserven sus propiedades durante mucho tiempo, y cuanto más baja sea la temperatura, mejor será la conservación. Aunque llegar a temperaturas muy bajas como -30 °C puede implicar un consumo de energía significativo, en general, un congelador consume menos vatios que una lavadora, un horno o un lavavajillas, pero permanece en funcionamiento las 24 horas del día, a diferencia de los otros dos electrodomésticos que solo se encienden durante el tiempo de un ciclo de lavado. Para reducir el impacto en la factura de la luz, es mejor optar por un congelador de bajo consumo, además de prestar atención a los diferentes tipos disponibles en el mercado.

Consumo de energía del congelador

¿Cuál es el impacto en la factura de energía? Para entenderlo, es necesario conocer el consumo promedio del congelador, que varía según su tamaño y su clase energética. Si se considera un modelo clásico tipo cofre con una potencia de 300 W y que puede estar encendido aproximadamente 300 horas al mes, el consumo anual del congelador será de alrededor de 1000 kW.

Por supuesto, cuanto más alta sea la clase energética, menor será el consumo. En un electrodoméstico de clase A con una mayor eficiencia energética, por ejemplo, los consumos se reducirán a la mitad. También es importante tener en cuenta que un congelador consumirá más energía en la primera hora cuando tenga que alcanzar su temperatura de funcionamiento, y cada vez menos en las horas siguientes cuando se active solo de vez en cuando.

Tipos de congeladores y su consumo

Los congeladores son esenciales en la mayoría de los hogares y negocios, pero no todos consumen la misma cantidad de energía. A continuación, te presentamos una lista detallada de los tipos más comunes de congeladores y su consumo energético asociado:

  • Congelador vertical: Estos modelos son los que comúnmente encontramos en los hogares. Son prácticos debido a su diseño en forma de armario con varios compartimentos o cajones. Según la información, un congelador vertical consume en promedio 120 watts/h.
  • Congelador de helados: Diseñados específicamente para conservar y vender helados en establecimientos comerciales, estos congeladores mantienen una temperatura constante ideal para el helado. Su consumo es de aproximadamente 100 watts/h, lo que se traduce en 2.400 watts/día y 72.000 watts/mes.
  • Congelador pequeño: Son ideales para espacios reducidos o para quienes no requieren una gran capacidad de almacenamiento. A pesar de su tamaño compacto, su consumo es eficiente, siendo en general de 100 watts/h, lo que suma un total de 2.400 watts/día.
  • Congelador horizontal: También conocidos como arcones, estos congeladores son ideales para almacenar grandes cantidades de alimentos. Son especialmente útiles cuando se necesita conservar alimentos a granel. Su consumo puede llegar a ser de 250 watts/hora, lo que equivale a 180.000 watts/mes (o 180 kW).

Cómo calcular el consumo del congelador

Calcular el consumo de energía de un congelador es fácil. Solo se necesita conocer el tipo de modelo, el número aproximado de horas de uso y la potencia eléctrica. Si se considera un congelador con las características descritas en el párrafo anterior, el cálculo a realizar sería el siguiente: 0,3 kWh x 300 horas (en un mes) = 90 kW.

Si se considera hipotéticamente un costo de energía eléctrica de 0,18 euros/kWh, el gasto será de: 90kW x 0,22 euros = 19,8 euros al mes, aproximadamente 238 euros al año.

Consumo del congelador: los factores determinantes

Hay varios factores que influyen en el consumo de un congelador, como:

  • la clase energética a la que pertenece, indicada por la etiqueta del producto en una escala que va de A a G. Los congeladores antiguos que pertenecen a clases muy bajas podían consumir hasta tres veces más que los modelos de última generación, mucho más eficientes y de clases elevadas. Un congelador de clase A+++ consumirá menos de 143 kWh al año, mientras que uno de clase A consumirá entre 354 y 284;
  • el tipo: un congelador horizontal, por ejemplo, disipa menos energía que un congelador vertical;
  • el tamaño y la capacidad;
  • la presencia o ausencia de sistemas de control inteligentes.

Algunos consejos sobre cómo reducir el consumo de energía del congelador

¿Cómo se pueden reducir los consumos y qué tipo de congelador elegir para garantizar un mayor ahorro de energía? Aquí hay algunos pequeños consejos.

  • Es mejor no abrirlo con demasiada frecuencia o dejar la puerta abierta durante mucho tiempo. El intercambio de aire caliente y frío cuando se abre el congelador provoca pérdidas de energía y, por lo tanto, aumentan los consumos.
  • Atención a la mantenimiento y limpieza. Mantener limpias las partes internas o externas evitando la acumulación de polvo y depósitos, evitará ralentizar su funcionamiento con consiguientes mayores consumos.
  • Atención a la temperatura. Para que pueda trabajar con la máxima eficiencia, es bueno ajustar el termostato a alrededor de -18 grados y colocarlo lejos de fuentes de calor, a al menos 10-20 cm de distancia de la pared.
  • El tamaño importa: cuanto mayor sea la capacidad, mayores serán los consumos. Por eso es necesario evaluar tus propias necesidades antes de elegir el adecuado. Un congelador horizontal, por ejemplo, es ideal para aquellos que tienen mucho espacio y necesitan congelar grandes cantidades de alimentos; en este caso se revelará excelente tanto en términos económicos como de capacidad.

Etiquetado Energético

El etiquetado energético ha sido durante años una herramienta esencial para informar al consumidor sobre la eficiencia energética de los electrodomésticos. Sin embargo, en 2021, este sistema experimentó cambios significativos que redefinieron la manera en que percibimos y valoramos la eficiencia de nuestros dispositivos.

1. Cambios en 2021: Una Nueva Perspectiva

El año 2021 marcó un antes y un después en el etiquetado energético. Hasta ese momento, los consumidores se habían acostumbrado a ver etiquetas con designaciones como A+, A++ o A+++, que indicaban los niveles más altos de eficiencia. Sin embargo, esta clasificación resultaba confusa y no se adaptaba a los avances tecnológicos que permitían electrodomésticos aún más eficientes.

Por ello, se decidió simplificar el sistema. Las designaciones A+, A++ y A+++ desaparecieron, dando paso a un etiquetado más claro y directo que va de la letra A a la G.

2. Clasificación de Eficiencia Energética: Entendiendo el Nuevo Sistema

Letra A: Representa los electrodomésticos más eficientes del mercado. Estos dispositivos no solo consumen menos energía, sino que su rendimiento es óptimo, lo que se traduce en un ahorro en la factura eléctrica y una menor huella de carbono.

Letra B: Aunque no alcanzan la eficiencia máxima de la categoría A, los dispositivos clasificados con la letra B siguen siendo altamente eficientes y son una excelente opción para aquellos que buscan un equilibrio entre coste y rendimiento.

Letras C y D: Estas categorías representan una eficiencia media. Aunque no son los más eficientes del mercado, suelen ser más asequibles y aún ofrecen un rendimiento aceptable.

Letras E, F y G: Estas son las categorías de menor eficiencia energética. Los electrodomésticos que caen en estas categorías suelen ser más antiguos o no contar con las últimas innovaciones en ahorro energético. Es recomendable, si es posible, optar por categorías superiores para garantizar un menor consumo y un mejor rendimiento a largo plazo.

Factores que afectan el consumo del congelador

El congelador tiene varios factores que influyen directamente en su consumo energético. Conocerlos nos permite optimizar su uso y, por ende, reducir nuestra factura eléctrica. A continuación, desglosamos estos factores clave:

1. Potencia: El Motor de Nuestro Congelador

La potencia de un congelador determina su capacidad para alcanzar y mantener las temperaturas deseadas. Si bien un congelador de alta potencia puede enfriar rápidamente, también puede tener un consumo energético más elevado. Es crucial seleccionar un congelador con la potencia adecuada para nuestras necesidades, garantizando eficiencia sin sacrificar el rendimiento.

2. Introducción de Platos Calientes: Un Reto Térmico

Cuando introducimos un plato caliente en el congelador, este debe trabajar de manera intensiva para restablecer la temperatura interna. Este esfuerzo adicional se refleja en un aumento del consumo energético. Además, al hacerlo con frecuencia, se puede favorecer la formación de hielo, reduciendo la eficiencia del aparato. Para evitarlo, es recomendable esperar a que los alimentos alcancen una temperatura ambiente antes de introducirlos en el congelador.

3. Dejar la Puerta Abierta: Un Error Costoso

Cada vez que dejamos la puerta del congelador abierta, permitimos que el aire caliente del ambiente entre, lo que obliga al congelador a trabajar más para recuperar la temperatura ideal. Este simple acto puede incrementar significativamente el consumo de energía. Es esencial ser conscientes y asegurarnos de cerrar la puerta correctamente después de cada uso.

4. Eficiencia Energética: La Clave del Ahorro

La eficiencia energética de un congelador se refiere a su capacidad para consumir la menor cantidad de energía posible mientras mantiene un rendimiento óptimo. Los congeladores con etiquetas energéticas de alta eficiencia, como A o A+, están diseñados para ofrecer un excelente rendimiento con un consumo reducido. Invertir en un congelador eficiente no solo beneficia al medio ambiente, sino que también se traduce en ahorros significativos a largo plazo.

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