ventilador de techo

Los diferentes tipos de ventiladores

Durante el verano, cuando las temperaturas se vuelven particularmente calurosas, el uso de un ventilador es la solución ideal para aquellos que no quieren recurrir al uso de aires acondicionados, que suelen ser más costosos. El ventilador constituye una alternativa válida al aire acondicionado, ya que al mover las aspas produce una corriente de aire que baja la temperatura del cuerpo humano y genera una sensación de frescura en toda la habitación. Los tipos de ventiladores disponibles en el mercado son esencialmente tres:

  • Ventiladores de pie, ideales para habitaciones lo suficientemente grandes como para tener espacio para colocarlos. Su diámetro varía hasta un máximo de 40 centímetros.
  • Ventiladores de mesa, perfectos para refrescar áreas más limitadas en el espacio. Tienen un diámetro de entre 25 y 30 centímetros y son de pequeño tamaño.
  • Ventiladores de techo, adecuados para habitaciones grandes. Se montan en el techo de una habitación y tienen aspas muy grandes que mueven el aire de arriba abajo y de manera uniforme dentro del espacio.

Según el tipo de soporte, se puede hacer una distinción adicional entre ventiladores de columna y ventiladores de pie: los primeros generan el movimiento del aire a través de ruedas y no mediante una hélice como sucede en los modelos más tradicionales, son poco voluminosos y más silenciosos, mientras que los segundos mueven el aire a través de las aspas y son más voluminosos. De última generación son los ventiladores portátiles con batería recargable o conexión USB, fácilmente transportables y con aspas de unos 10 centímetros. Pero cuidado con la factura: aunque más ecológicos y de costos más sostenibles que los de un aire acondicionado, los ventiladores funcionan con corriente eléctrica y pueden afectar la factura de electricidad.

¿Cómo calcular el consumo de un ventilador?

¿Cuánto consume un ventilador? Para calcular el consumo horario de un ventilador, simplemente hay que multiplicar su potencia (45 vatios) indicada generalmente en la etiqueta energética por el número de horas en que se ha utilizado. Si suponemos que ha estado encendido durante 8 horas y multiplicamos por 45 (consumo KWh de un ventilador), obtendremos un consumo de 360 WH, es decir, 0,36 KWh. Solo queda multiplicar el costo del KWh previsto por el proveedor de energía por 0,36.

Consumo eléctrico de un ventilador: los factores determinantes

Pero para conocer cuál será el impacto efectivo en la factura de la luz habrá que tener en cuenta dos elementos: la potencia, que varía según el tipo de ventilador elegido y la velocidad ajustada. Así, por ejemplo, el consumo de un ventilador de pie, que tiene una potencia media comprendida entre 20W y 70W, será superior al consumo de un ventilador de mesa, que absorbe en general de 10 a 25 W. Además, un ventilador de dos velocidades consumirá 45 Wh en la velocidad máxima, pero en la velocidad uno consumirá la mitad.

Algunos consejos para ahorrar energía al usar un ventilador

Aunque el consumo de energía de un ventilador es moderado, siempre es importante adoptar pequeñas medidas que permitan ahorrar aún más en la factura de la luz. Aquí hay algunos consejos:

  • Evalúa cuidadosamente tus necesidades
  • Reducir la exposición del ambiente a los rayos solares con cortinas, persianas o contraventanas permite utilizar el ventilador solo cuando sea necesario y así recortar significativamente el consumo de energía.
  • Aísla adecuadamente la habitación
  • Coloca el ventilador al menos a un metro de la pared, para tener suficiente espacio para una correcta ventilación y permitir que gire al máximo de su alcance.
  • Ojo con los nudos en los cables del enchufe que podrían provocar un sobrecalentamiento del aparato.
  • Apágalo cuando no estés en la habitación.
  • Combina el uso del ventilador con el del aire acondicionado. Este sistema permite difundir y mantener el aire fresco previamente enfriado por el aire acondicionado, con un ahorro de aproximadamente el 50% en el consumo de energía.

Para elegir el modelo adecuado, siempre debes tener en cuenta el tipo de uso que le darás. Los ventiladores de techo, por ejemplo, ideales para quienes pasan mucho tiempo en casa, son los más eficientes, especialmente si se instalan en techos muy altos y se usan en combinación con un aire acondicionado, porque hacen circular el aire previamente enfriado y permiten ahorrar en la factura. En el caso de los entornos industriales, es recomendable utilizar ventiladores de alta eficiencia energética, que consumen menos energía para lograr los mismos resultados, con indudables ventajas para el bolsillo.

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