Central hidroeléctrica

Central hidroeléctrica en funcionamiento

¿Qué es la energía hidroeléctrica?

La energía hidroeléctrica es una forma de energía renovable y limpia que se origina a partir del agua. Es la energía que aprovecha grandes masas de agua movidas por la gravedad o canalizadas en presas, compuertas, canales y puentes. El agua en caída o movimiento produce energía cinética, que a su vez se convierte en energía eléctrica gracias a instalaciones especiales equipadas con turbinas y alternadores. Aquí hay una breve guía para saber más sobre esta energía sostenible que contribuye significativamente a la producción de energía eléctrica: basta pensar que poco menos del 20% de la electricidad producida en Italia proviene de centrales hidroeléctricas.

Historia y orígenes de la energía hidroeléctrica

La energía hidráulica tiene orígenes muy antiguos. Fueron los griegos y los romanos los primeros en utilizar la energía del agua para la acción mecánica de los molinos. En la Edad Media, los árabes descubrieron la rueda hidráulica, un molino sin palas utilizado para la irrigación de los campos y para la recuperación de zonas pantanosas. En Europa, a finales del siglo XIX, la realización de una turbina motriz representó un paso adelante en el progreso técnico finalizado a la explotación de la fuerza del agua en movimiento para generar electricidad. Sin embargo, se debe a Estados Unidos la construcción en 1879 de la primera central hidroeléctrica en las cataratas del Niágara. A principios del siglo XX, la energía verde producida con instalaciones hidroeléctricas se impone de manera preponderante en España

¿Cómo funciona una central hidroeléctrica?

El funcionamiento de una central hidroeléctrica es tan simple como ingenioso. En la parte superior hay un lago natural o se construye un embalse artificial con una presa que forma una barrera y evita que el agua fluya hacia abajo. A través de conductos forzados, el agua se canaliza a gran velocidad hacia abajo, donde se encuentra una instalación que contiene las turbinas hidroeléctricas y un alternador. Es aquí donde la energía cinética generada por la rotación de las turbinas se transforma en energía eléctrica por el alternador. Las instalaciones hidroeléctricas pueden ser de agua corriente (ubicadas en el curso del agua), de embalse (el agua se recoge en un embalse) o de almacenamiento (el agua se lleva a una altura con la ayuda de bombas).

La energía hidroeléctrica, pros y contras

La energía hidroeléctrica es la energía del futuro. No en vano, representa una de las formas más limpias de suministro energético, con una tasa de renovabilidad potencialmente infinita, ya que las precipitaciones aseguran la disponibilidad y gratuidad de la materia prima. También es significativa la contención de los costes relacionados con un proceso productivo con gastos de mantenimiento y funcionamiento muy ventajosos, al igual que sucede con otras fuentes renovables como la energía eólica. Como lado negativo, la inversión inicial para la construcción de una central hidroeléctrica no es nada desdeñable y puede dar lugar a la alteración del medio ambiente y a la deforestación de paisajes montañosos. También son importantes el ruido de la instalación y la dependencia de esta energía limpia de los agentes atmosféricos.

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